
La semana pasada escribí sobre la naturaleza humana y que sucede a la hora de escoger el amor para sus vidas a lo que recibí comentarios por acá y por el correo. Es curioso ver como la gente si quiere un gran amor, pero no están dispuestos a pagar por el.
La libertad es un tesoro que la gente no quiere perder y que al estar en pareja sienten que eso es lo que pasa, que están siendo limitados. El hombre nunca ve lo que tiene en frente si no lo que quiere ver, lo que le han enseñado, lo que teme, lo que le dicen los demás y por estas predisposiciones no ve las cosas tal cual son. Y esa es la forma de ir perdiendo esas ganas de amar que tenia, dejar de mirar las cosas atreves de nuestros lentes personales es algo casi imposible, pero que nos lleva a la realidad de las cosas si pudiéramos lograrlo. Si yo veo a través de mis lentes personales confundo la verdad con mi visión, confundo una crítica con un reproche, confundo una pregunta con desconfianza, confundo la tristeza con la indiferencia, confundo un detalle con un milagro, convertimos lo regular en horrible y lo bueno en divino. Y somos jueces y verdugos de la otra persona sentenciando en beneficio nuestro.
Y eso porque? por miedo? por desfachatez? Por que no podemos ver al otro tal cual es, con sus cosas buenas y malas pero reales y aceptar que es una persona con la que podemos ser felices sin tratar de ser eternos. Ya que además eso viene después, si somos felices hoy, estamos mañana y luego pasado mañana y cuando nos damos cuenta, ya somos eternos; pero para ello debemos aceptarlo como es, corrigiendo lo que se debe y exaltando lo que nos gusta, sin verlo con nuestros lentes personales, si no con ojos transparentes.
Es una formula muy difícil de conseguir y que ningún optómetra la expide, pero cuando veamos que hay alguien con empatía, que hay entrega, gusto y compromiso, se tendrá esa persona que sabemos que puede hacernos felices. Las correcciones se harán luego y será un placer hacerlas.
* definición de empatía: Empatía es, según el diccionario, la capacidad de una persona de vivenciar la manera en que siente otra, y compartir sus sentimientos. En un sentido más coloquial se trata de ponerse en la piel del otro, entendiendo sus penas, sus alegrías, sus miedos, temores, motivaciones, actitudes, capacidades y manteniendo una escucha preactiva para comprender y captar mejor el mensaje que nos quiere transmitir. La empatía no significa estar de acuerdo en todo con el otro ya que se puede y además se debe fomentar el espíritu crítico, pero sin perder la empatía y respetando, eso sí, la posición del otro. Los puntos de vista de cada persona seguirán siendo distintos, posiblemente porque cada persona vive en un mundo emocionalmente diferente al del otro, pero aún así, seremos capaces de salir de la ceguera emocional en la que solemos encontrarnos actualmente cuando hablamos con otros seres que divergen, porque sabremos o podremos interpretar adecuadamente las necesidades de los demás.
